martes, 30 de diciembre de 2008

DOS EDIFICIOS DE ALAGÓN Y ARDISA GANAN EL XII PREMIO DE RESTAURACIÓN DE FACHADAS 2008

 

Los premios están dotados con 13.420 euros, que se distribuyen en un primer y segundo premio de 8.500 y 4.920 euros, respectivamente.

(30/12/08). La Diputación de Zaragoza ha concedido los premios correspondientes al XII Premio de Restauración de Fachadas de la provincia a sendos edificios de las localidades de Alagón y Ardisa.

 

El primer premio, dotado con 8.500,00 €, se ha concedido a la restauración de la fachada del edificio situado en  C/ San Antonio, nº 4, de Alagón, propiedad de ALODES HOSTELERÍA, S.L, actuando en representación de la misma Gregorio Carrasco Gaspar, por haber realizado "una acertada y  respetuosa intervención en el edificio, recuperando su configuración original tanto en sus aspectos compositivos como constructivos y destacando la correcta utilización de materiales, texturas y colores, lo que ha supuesto una nueva puesta en valor de este importante edificio y de su entorno, ubicado en el casco histórico de la villa de Alagón".
 
El Jurado ha otorgado el segundo premio, dotado con 4.920,00 €, a la restauración de la fachada del edificio situado en  C/Alta, nº 14, de Ardisa, propiedad de Mª Isabel Palacio Marco, por "la correcta ejecución de la restauración de las fachadas, la elección de los tratamientos efectuados en los materiales y la composición general de los huecos manteniendo las características propias de la arquitectura popular de la zona".
           
Los edificios susceptibles de la restauración que se presentan al premio tienen que estar habitados regularmente y ubicados dentro de los límites del casco urbano municipal, habiéndose ejecutado las obras de rehabilitación a lo largo del año anterior al de la convocatoria.

Las intervenciones de restauración se refieren exclusivamente a la mejora del aspecto exterior de las fachadas: revoques y enlucidos, estados de las fábricas, pinturas y carpintería exterior..., quedando excluidas las obras de nueva planta o aquellas en las que los recrecidos en planta o altura sean de tal magnitud que no pueda considerarse la actuación como de restauración.

martes, 2 de diciembre de 2008

CANCIÓN PARA UN PUEBLO

Quiero ser libre


Parafraseando el título de aquella maravillosa obra de Antonio Buero Vallejo: “Un soñador para un pueblo”, quiero aquí hoy resaltar lo que de verdad importa y, para ello, voy a referirme a ese simpático y entrañable programa de la COPE sobre el fútbol, el de los cuatro capellanes. En él, el pasado sábado, nos recordaban una voz angelical y para hacerla presente, el control hizo sonar los acordes de aquella inspirada melodía, UN PUEBLO ES. Una de cuyas estrofas dice: “A un pueblo hay que ganarlo frente a frente, respetando las canas de su tierra”…



Casa de las siete chimeneas

Un soñador para el pueblo




Una oportunidad para recordar a nuestra clase dirigente que, la verdadera política, es la de servir al pueblo desde la lealtad. Lo que, además, me permitirá afirmar que no hay progreso ni hazaña del hombre que supere al vibrar de su corazón, ante lo bueno y hermoso que es vivir en paz y amistad, frutos de la sinceridad.

Precisamente, Buero Vallejo recoge, en esta obra, el fracaso del Marqués de Esquilache en su afán por despertar a su pueblo y salvarlo de la tiranía. Un deseo que Domínguez Moreno, quien la comentaría en Cambio16, traducía por: su esperanza de que todo hombre que aspire a recibir la confianza del pueblo, lo haga con el firme y honesto propósito de utilizar la ética y la moral como fundamento básico de su responsabilidad, evitando cualquier tipo de dictadura

El motín de Esquilache



Concluyo, no sin antes dar las gracias a los realizadores del programa y a esos maravillosos sacerdotes que, con tanta naturalidad y donaire, son capaces de dialogar sobre fútbol desde la alegría y perenne juventud de la fe que ellos nos transmiten como por ósmosis. Porque la verdad es la que nos hace libres y sólo ella es verdaderamente única e inmutable.

Entre mis pequeños tesoros, conservo una selección de discos de vinilo, destacándose el que nos muestra la imagen de una jovencita fuertemente asida a su guitarra y en cuyo reverso, mi querida esposa (entonces novia) escribió una tierna felicitación, fue un 3 de diciembre (mi santo) hace ahora cuarenta años. Este disco se titula, sencillamente: “María Ostiz”.



Javier Peña Vázquez * Málaga